LOW PRESSURE FITNESS, EL ELIXIR DEL DEPORTE

Un elixir es una sustancia que se utiliza para fines medicinales, de ahí que se podría decir que Low Pressure Fitness (LPF) es el elixir del deporte, pues se trata de deporte terapéutico por todos los beneficios que se logran a través de su práctica.

Low Pressure Fitness debería ser la base de preparación del cuerpo antes de iniciarse en cualquier deporte o práctica física (especialmente si se es mujer y se acaba de dar a luz), y en el caso de que ya se esté disfrutando de alguno, es muy necesario introducir LPF en el plan de entrenamiento.

LPF es un sistema de entrenamiento respiratorio y postural innovador, que combina stretching miofascial, ejercicios neurodinámicos e hipopresivos. A través de su práctica, y a modo general, los beneficios que se obtienen son: reeducación postural, mejora de la estética por la reducción del perímetro de la cintura, prevención y disminución de los dolores de espalda, disminución de la presión intra-abdominal, aumento del tono  de base de los músculos abdominales, mejoras en la respiración, relajación del músculo diafragma, prevenir patologías del suelo pélvico en ambos sexos, así como de la aparición de hernias (abdominales, inguinales, discales), y mejora de las funciones sexuales. Estamos pues frente a un entrenamiento de inteligencia corporal muy potente, aplicable tanto el ámbito terapéutico, estético como el deportivo.

El entrenamiento consiste en la ejecución de unos ejercicios posturales muy concretos, que van de la bipedestación a decúbito supino, combinados entre estáticos (nivel inicial) y dinámicos (nivel más avanzado), a través de los cuales se insiste en la corrección de la postura, activación de cadenas musculares y estiramiento de otras, junto con una pauta respiratoria que generalmente incluye apneas espiratorias que van cambiando en función de la evolución del entreno y de sus objetivos. Por ejemplo, no es lo mismo cuando uno se inicia en la práctica de LPF, pues los ejercicios serán muy básicos para familiarizarse con la técnica, y los tiempos respiratorios serán más largos y las apneas cortas, que cuando ya se está entrenando y se busca maximizar la eficiencia de la captación de oxígeno y entrenar a modo de excelencia la musculatura respiratoria.

En este nivel de máximo rendimiento deportivo, las apneas son bastante largas y se usa aparatología cómo el “Eolos” o la “Trainning Mask”, lo que permite un entrenamiento de hipoxia muy bueno, permitiendo así una optimización del oxígeno máxima, además de conseguir que el conjunto de los músculos que intervienen en la respiración (serratos, diafragma, etc) estén más que entrenados.

En resumen, LPF está pensado para un trabajo físico integrativo para el deportista, permitiendo entrenar la estabilidad central que tanto preocupa a través de la activación y coordinación sinérgica de la musculatura abdominal, glútea, pélvica,  paraespinal y diafragma. Además se consigue una más que notable reducción de la fatiga durante su entrenamiento y competición, facilitando su recuperación. También es un excelente calentamiento, ya que muy importante para cualquier deportista estirar el diafragma previo y posterior a entrenar y competir.

Son por estos motivos que es de mucho interés practicar LPF antes de empezar el entreno/competición a modo de “warm up”, teniendo en cuenta que ayuda además en la concentración del deportista y a gestionar el estrés y los nervios pre-competición, o bien como “cool down”, cómo método de stretching  corporal, relajación del sistema simpático (muy activo durante la prueba o sesión de entrenamiento), y contrarrestar los efectos de las hiperpresiones intra-abdominales sufridas durante el entrenamiento o la competición.

La duración de la sesión va a depender, una vez más, de los objetivos y planificación. Cuando se está comenzando a familiarizarse con LPF, o el objetivo perseguido sólo es salud a través de la terapia física o bien a modo de calentamiento/vuelta a la calma, con 20-25min de práctica es suficiente. Si el objetivo es rendimiento deportivo, puede alargarse un poco más.

La práctica de LPF es necesaria tanto para hombres como para mujeres, pues ambos disponen de suelo pélvico y columna vertebral, y necesitan de una buena gestión de las presiones intra-abdominales para prevenir algunas patologías y disfunciones que se mencionan a continuación y que estadísticamente son muy frecuentes cuando se practica deporte sea del tipo que sea. Las mujeres porque pueden sufrir prolapsos de distintos tipos (vejiga, útero o recto) dada su morfología y condición de “fémina”; los hombres prostatitis, atrapamiento del nervio pudendo y hernias abdominales e inguinales; y de forma conjunta, hernias discales, hemorroides e incontinencia urinaria.

Es importante destacar que para el entrenamiento con LPF se busque un profesional/especialista cualificado (www.lowpressurefitness.com), para garantizar su eficiencia y el cumplimiento de tus objetivos con el  mismo.

El elixir del deporte está en tus manos…..te reto a que lo pruebes.

Regina Carbó

Entrenadora Personal Especialista Low Pressure Fitness

 

Regina Carbó

Entrenadora Personal Especialista Low Pressure Fitness

 

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